Por la vereda feliz el squig andaba,
Sin preocupaciones de la vida gozaba,
Cuando de pronto un orko apareció de la nada,
Ni mas ni menos que el gran Ghazghkull Thraka.
El orko con el squig jugaba,
De un lado al otro al pobre aventaba,
Con lágrimas y llanto el pobre squig gritaba,
“Por favor gran señor ya no me haga nada”.
De pronto se sintió una brisa helada,
Era ni mas ni menos que la señora flaka,
“ Hoy vengo por ti gran señor Thraka”,
Y al pobre orko hasta se le salió la …. Esperanza.
En un tronar de dedos se lo llevó la flaka,
Terminando así con su poder y todo el dakka dakka,
La felicidad del pequeño squig era tanta,
Que a lo lejos su nueva canción entonaba:
“lero lero al gran Ghazghkull ya se lo llevo la …. Peinada”
Cesare





